Bios: vida.

Ética: disciplina filosófica que estudia el bien y el mal, y sus relaciones con la moral y el comportamiento humano.

La bioética es la máxima premisa a respetar por los sanadores energéticos. Las medicinas que vehiculizan energía para sus terapias sobre personas, a partir de terceros, necesariamente exigen la interacción de las mismas.

Los pueblos originarios conocían mucho acerca de estas interacciones y sus consecuencias, por lo tanto, tenían un gran sentido de la responsabilidad y respeto hacia la privacidad de los espacios personales.

Las medicinas ancestrales proponen en todos los casos la expresa autorización del consultante, a través de su clara solicitud de ser intervenido por un sanador, involucrándose e interactuando con su energía personal.

Los Chamanes de todas las civilizaciones a lo largo de la historia, cuando se dedicaban a sanación o a magia blanca, siempre requerían para sus intervenciones, la conformidad de su paciente, llegando esta condición a ser tan indispensable para ellos que, según relatan las fuentes, ciertos trabajos o rituales podrían no producir el efecto deseado, e incluso provocar el efecto contrario, en caso de ser vulnerado este derecho o norma moral.

El “ayni” que representa el intercambio justo, fluido y amoroso, según las culturas aborígenes americanas andinas, implica estrictamente el consentimiento y la clara intención de quien será asistido para cualquier acción que involucre su energía.

Hoy, como ayer, y aquí como en cualquier lugar remoto del mundo, el espacio vida de un ser siempre deberá ser considerado sagrado.

Dra. Luciana Poisot

MP. 23805

Luciana Poisot
Author: Luciana Poisot

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